Cepillos dentales

El primer cepillo dental fue creado en 1770 por el inglés William Addis, que mientras estuvo encarcelado, observando una escoba, decidió perforar un trozo de hueso de animal e introducir cerdas pegadas con pegamento. En esa época lo que se usaba para la limpieza dental eran trapos con hollín o sal.

En 1930 los Laboratorios DuPont inventaron el nailon, material que sustituyó a las cerdas de los animales que se utilizaban hasta entonces. En 1954, el suizo Dr. Philippe-Guy Woog inventó el primer cepillo dental eléctrico, bajo el nombre de Broxodent. General-Electric (GE) comercializó en 1961 el primer cepillo inalámbrico, compuesto por una batería de Niquel-Cadmio.

El cepillo de dientes hoy en día es un accesorio imprescindible en nuestra salud bucal. Tener una buena higiene bucodental requiere el correcto cepillado de dientes encías y lengua al menos dos veces al día.  La elección del tipo de cepillo dental depende de cada persona, recomendándose utilizar aquel que mejor se adapta a su sensibilidad y morfología bucal, o el recomendado por el dentista en cada momento.

Tipos de cepillo de dientes

Los cepillos de dientes se pueden clasificar en tres grandes grupos, dependiendo de su:

  •  Dureza
    • Duros: denominados así porque su cabezal tiene fibras más rígidas y utilizado por bocas sanas y cuidadas. Deben ser utilizados sin ejercer demasiada presión sobre la zona de limpieza, debido a que un fuerte frotamiento puede dañar las encías e incluso el esmalte.
    • Medios: recomendado para bocas con buena salud bucodental pero con un índice de sensibilidad baja respecto a la presión de cerdas duras.
    • Suaves: son cepillos con cerdas más blandas que los dos anteriores, provocan un cepillado con menor fricción. Normalmente es utilizado con pacientes con bocas sensibles o con algún problema dental.
  • Finalidad
    • Infantiles: contiene un cabezal más pequeño y con cerdas más suaves que los cepillos para adultos.
    • Postoperatorios: son cepillos con cerdas extremadamente suaves y especialmente diseñados para el cepillado de zonas intervenidas quirúrgicamente.
    • Periodontales: poseen un cabezal formado por dos tiras de cerdas muy suaves y separadas entre sí. Utilizado para personas con enfermedad periodontal o niños con ortodoncia, facilita la limpieza de los espacios interdentales.
    • Ortodóncicos: dispone de una hilera de cerdas central más corta que posibilita una mejor limpieza de los brackets.
    • Interproximales: su nombre se debe a que se utiliza para ayudar a eliminar la placa entre los espacios proximales interdentales.
  • Funcionamiento
    • Manuales: son los cepillos más básicos y comúnmente más utilizados.  Formado por un mango de plástico o de madera y con cabezal formado por filamentos de nailon, su uso no necesita de batería o de conexión eléctrica.
    • Eléctricos: cada vez hay mayor número de adeptos a este tipo de cepillos, existen distintos cabezales según el tipo de dureza. El cepillado con este tipo de cepillo consigue una limpieza bucal más eficaz que los manuales, gracias a los movimientos (horizontales, verticales y vibratorios) que realiza el cabezal durante la limpieza bucal.

Limpieza del cepillo de dientes

Tras el acto del cepillado de dientes, boca y encías, es muy importante limpiar el cepillo dental de restos de pasta de dientes. Esta limpieza incluye el mango y todas las cerdas del cabezal. La mayoría de las veces, por encontrarnos fuera de casa o por falta de tiempo, el cepillo de dientes sólo se aclara con agua tibia debajo del grifo y se deja secar en un estuche o al aire libre.

El cepillo de dientes puede ser un foco de infecciones, siendo insuficiente su limpieza diaria. Para mantenerlo limpio y desinfectado, a parte de aclararse bien, es recomendable su desinfectado al menos una vez a la semana.

Desinfección del cepillo de dientes

  • Agua y vinagre: Después del cepillado, aclarar el cepillo con agua caliente para ablandar las cerdas. Acto seguido rellenar un vaso con vinagre blanco (sin diluir) y sumergir el cabezal de modo que quede totalmente sumergido durante un par de horas aproximadamente. Pasado ese tiempo aclarar el cepillo con agua fría y se deja secar al aire libre. El vinagre es un buen desinfectante que elimina las bacterias de manera natural.
  • Vinagre y bicarbonato de sodio: igual que el caso anterior, aclarar el cepillo con agua del grifo. En medio vaso de agua vertemos dos cucharadas de vinagre y dos de bicarbonato de sodio. Introducimos el cepillo de manera que quede totalmente sumergido el cabezal y se deja reposar media hora. Transcurrido este tiempo aclarar el cepillo con agua fría y se deja secar al aire libre.
  • Agua hirviendo: Una vez aclarado el cepillo, colocar con el cabezal y todas las cerdas boca abajo en un recipiente con agua hirviendo durante dos minutos. Transcurrido este tiempo aclarar el cepillo con agua fría para que las cerdas recuperen su estado y se deja secar al aire libre.
  • Enjuagues bucales: Aclarado el cepillo, introduce el cepillo dental, con el cabezal y todas las cerdas sumergidas, en un recipiente con enjuague bucal o colutorio durante una hora.
  • Otros desinfectantes: En farmacias y otras superficies comerciales venden pastillas solubles para la desinfección de prótesis dentales, férulas de descarga y retenedores de ortodoncia. Se recomienda su utilización una vez cada 15 días.

¿Y si utilizo un cepillo de dientes eléctrico?

La limpieza o desinfección de un cepillo de dientes eléctrico es tan importante como el manual. El principal propósito de un cepillo es la eliminación de las bacterias de la boca, por lo que es necesario conocer el modo en el que se debe desinfectar nuestro cepillo. Para ello es necesario:

  • Después de cada cepillado aclarar el cabezal con agua tibia debajo del grifo para eliminar los restos de pasta de dientes.
  • Retirar el cabezal del cepillo y limpiar la superficie del mango con un trapo húmedo.
  • Guardarlo en posición vertical y dejar secar al aire libre.

Recomendaciones

  • Enjuagarlo bien con agua a chorro fuerte después de cada uso, hasta la correcta eliminación de restos de pasta dentífrica y otras sustancias en el cabezal y entre las cerdas.
  • Secar el cepillo al aire libre.
  • Guardarlo en posición vertical con el cabezal y todas sus cerdas al aire libre (no taparlo).
  • Evitar el contacto con otros cepillos.
  • Desinfectarlo una vez por semana.

Preguntas frecuentes

El tiempo necesario para un correcto cepillado es de entre dos y tres minutos, limpiando dientes, encías y lengua. Actualmente, hay modelos de cepillos eléctricos que ayudan a mejorar el cepillado, avisando cuando debe finalizar la limpieza o si se ejerce demasiada presión en el frotamiento.

El cepillo de dientes manual o cabezal (en caso de ser eléctrico) debe renovarse cada tres meses, o cuando las cerdas se encuentran desgastadas o deshilachadas. A partir de ese tiempo, las cerdas del cabezal empiezan a perder eficacia en el mantenimiento de la higiene bucal.

Un buen truco para acordarse es cambiar el cepillo dental o el cabezal cuando se produce un cambio de estación del año.

No es aconsejable utilizar el capuchón de los cabezales mientras las cerdas del cepillo de dientes no estén completamente sacadas, puesto que se crea un ambiente húmedo que facilita la proliferación de bacterias. Sólo es recomendable utilizar protección en viajes, utilizando fundas de plástico para que las cerdas no se aplasten dentro del neceser, volviendo a dejar el cepillo de dientes en una zona en vertical con el cabezal al aire libre en el momento en que hemos llegado a nuestro destino.

Para una correcto mantenimiento de tu cepillo eléctrico, recomendamos seguir estas sencillas recomendaciones:

  • Si es la primera vez que se utiliza, cargar completamente la batería antes de usarlo. Con ello aseguramos una perfecta calidad de cepillado en su primer uso.
  • Utilizar el cepillo en sucesivos cepillados hasta que la batería se agote por completo y posteriormente volver a realizar una carga completa. No se recomienda cargar la batería entre cepillados.
  • Limpiar el mango siempre con un paño húmedo toda la superficie, incluida la zona de acoplamiento del cabezal.
  • Desinfectar la base cargadora del mango siempre desenchufa de la corriente eléctrica.

La cantidad de pasta en cada cepillado debe ser siempre moderada y suficiente. Es importante tener en cuenta la edad de la persona, pudiendo clasificarse en:

  • De 0 a 2 años: cepillo rasgado.
  • De 2 a 3 años: del tamaño de un grano de arroz.
  • De 3 años en adelante, la cantidad recomendada es del tamaño de un guisante.

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